Elena García

Elena García es ingeniera en domótica y eficiencia energética con 10 años de experiencia en diseño de sistemas de automatización residencial sostenible, titulada en Ingeniería Electrónica Industrial y certificada KNX Partner y en auditorías energéticas. Actualmente dirige proyectos de smart home en una empresa especializada en rehabilitación energética de viviendas.

Graduada en Ingeniería Electrónica Industrial en 2014, Elena comenzó su trayectoria en el departamento técnico de un fabricante de sistemas de climatización, donde durante 3 años asesoró a instaladores en dimensionamiento de equipos y optimización de consumo energético. En 2017 se especializó en domótica obteniendo la certificación KNX Partner (estándar europeo de automatización de edificios) y posteriormente formación en IoT, protocolos Matter/Thread y sistemas de gestión energética. Ha diseñado e implementado más de 120 instalaciones de hogar inteligente en viviendas de entre 60 y 300 m², integrando control de climatización por zonas, iluminación circadiana, monitorización de consumo en tiempo real y gestión de energía solar fotovoltaica con baterías. Posee certificación de auditora energética habilitada (CEA), habiendo realizado análisis de eficiencia en más de 200 hogares identificando desperdicios ocultos y proponiendo mejoras con cálculo de ROI verificable. Colabora con fabricantes de dispositivos IoT en testing de interoperabilidad y seguridad, habiendo detectado vulnerabilidades en productos de consumo que reportó responsablemente. Imparte formación técnica en escuelas de FP sobre instalación de sistemas domóticos y diseño de redes segmentadas para aislar dispositivos conectados. Desde 2020 asesora a particulares en planificación de ecosistemas de smart home evitando compras impulsivas de dispositivos incompatibles, priorizando control local sobre dependencia cloud y automatizaciones útiles sobre gadgets sin retorno. Escribe desde la experiencia de haber visto cientos de instalaciones mal planificadas y su enfoque combina conocimiento técnico profundo con pragmatismo económico: cada inversión tecnológica debe justificarse con ahorro energético medible o tiempo recuperado cuantificable.